¿Qué materiales son conductores y cuáles aislantes?

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Cuando hacemos hacemos una reparación en casa, como cambiar un cable o forrarlo,  es fundamental que todos los materiales que usemos sean aislantes; es decir, que no conduzcan la electricidad. Otra forma en la que puede acabar conduciéndose la electricidad es que algún aparato eléctrico de nuestra casa sufra algún tipo de defecto por el uso; bien sea que un cable se le haya pelado o que sus conexiones se hayan estropeado y provoquen una salida de esa electricidad en forma de descarga o cortocircuito. 

Hay ciertos aparatos, como algunos microondas o tostadoras, por ejemplo, que pueden transmitirnos electricidad; lo que conocemos por darnos un calambrazo. Hay que tener mucho cuidado de ponerlos sobre o junto a materiales que sean transmisores de la electricidad, porque acabar en nuestro cuerpo.

Comencemos por aclarar que los materiales superconductores son aquellos que conducen la electricidad sin ninguna pérdida en su recorrido. De hecho, son los materiales de los que se componen los cables de cualquier instalación eléctrica o aparato del hogar.  Son muy peligrosos, si están conectados a la corriente, pues pueden provocarnos una descarga eléctrica. Son de aleaciones sencillas como estaño o aluminio.

Los cables son siempre los que producen ese escape de electricidad o un cortocircuito. Si están pelados en alguna de sus partes y tocan con algo, si en la instalación de su enchufe se ha dejado alguna parte al aire, o si hemos tirado del cable, quedando visible la parte que entra al aparato.

En este artículo, te explicamos qué materiales sí y cuáles no pueden estar en contacto con instalaciones eléctricas. El fin es evitar que la electricidad salga de los mismo cables y pueda acabar en nuestro propio cuerpo o en otro elemento de nuestro hogar, que podría estropear o convertirlo en transmisor de esa electricidad.   ¿Cuáles son los materiales aislantes y los conductores? Te lo vamos a contar de una forma lo más práctica posible.

Antes de nada, debes tener en cuenta que cada material tiene una composición y unas propiedades y que ni todos los aislantes, aíslan igual; ni todos los conductores, conducen la electricidad igual.  El nivel de conducción será distinto para cada material, pero si que se puede establecer una diferencia entre los que si conducen la electricidad y los que no.

Los materiales aislantes

Son los que no conducen la electricidad. El más reconocido es la cinta con la que forramos los cables. Estas cintas plásticas son aislantes. Si tocamos el cable pelado dónde lo hemos forrado con ella, pues no nos pasará nada. Pero si tocas el cable forrado y no has puesto esta cinta aislante, te dará una pequeña descarga que te restará algún que otro día de tu larga vida.

Su función es la de evitar que puedas entrar en contacto con las partes conductoras de electricidad, a la vez que aíslan la instalación. Los más destacados son los plásticos, la madera, las cerámicas y la goma.

También son muy buenos aislantes el papel, el vidrio, la espuma de poliestireno, el caucho, la porcelana, el algodón, los diamantes y otros materiales menos comunes; además de el agua pura, que también es un gran aislante. Son ideales, por ejemplo para separar pequeños electrodomésticos, para reposar sobre ellos aparatos que puedan provocar algún tipo de descarga; o para evitar que la electricidad se pueda pasar a nuestro cuerpo por el contacto con algo del hogar que estuviese estropeado.

Es decir, todo aparato que pueda pueda producir calambres, deberá ser puesto sobre o junto a uno de estos materiales, para impedir que pueda transmitir la electricidad a otras partes de tu casa, con el consiguiente problema que eso podría suponer.

Los materiales conductores

¿Y cuáles son los materiales que pueden conducir la electricidad?  Es decir, aquellos que debemos evitar tener en contacto con una instalación eléctrica. El primero, nuestro propio cuerpo. Sí, somos tan buenos conductores de la electricidad que nos puede hasta achicharrar por dentro. Además de nuestro cuerpo, los que más destacan son los metales; y entre ellos, el hierro, el mercurio, el oro, la plata, el cobre, el platino y el plomo. Si pones algo que está fabricado en estos materiales junto a una instalación eléctrica, y sus cables y enchufes, puede acabar dándote un disgusto.

Yo entiendo que haya gente que le encanta que sus enchufes sean de oro o plata, pero cuando enchufas en ellos algo que está defectuoso, la descarga que te puede dar a ti, y a la casa en general, es tremenda. Otro caso es el hacer sujeciones de hierro forjado para instalar los electrodomésticos de la cocina. Puede resultar un diseño alternativo al de los tradicionales muebles de cocina, pero más peligroso que flagelarte con un cable pelado y enchufado a la corriente. Vamos, que cada dos por tres, te estarían dando calambrazos.

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