Acelga

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Acelga (Beta vulgaris), su origen

Las referencias que se escriben sobre las acelgas, las sitúan en regiones costeras del norte de África, y en Europa. Se originan aquí gracias al clima templado que les proporciona el tiempo indicado, ya que es una planta muy sensible a los cambios bruscos de temperatura. Hay documentos que explican que existen las acelgas desde el siglo V a.C.

Se dice que los griegos usaban esta verdura habitualmente en sus comidas, y desde entonces se ha ido expandiendo su cosecha al resto del mundo. En la actualidad se cosecha especialmente en América y en Asia. Otra teoría de su origen comenta que se origina por un cruce de la especie de Beta marítima, la cual da origen a la remolacha de mesa.

La historia comenta también otro posible origen, este es que fueron los árabes quienes, en la Edad Media, comenzaron a cultivarla al darse cuenta que ofrecía múltiples beneficios medicinales y terapéuticos.

Planta y fruto acelga (Beta vulgaris)

Las acelgas son planta que se encuentran en la familia de las Quenopodíaceas, a esta familia pertenecen más de 14 especies de plantas. Todas pertenecen a las zonas costeras o a terrenos que contengan salinos templados, es por esto que las acelgas se asemejan tanto a las espinacas y las remolachas.

En la actualidad, estas plantas son catalogadas como una verdura ordinaria, sin embargo, para diferentes culturas de la antigüedad, era una planta medicinal muy codiciada. La razón de la vulgarización de esta planta, se debe a que actualmente se considera un vegetal fácil de cosechar, y que abunda en el mercado, donde además se encuentra con un precio accesible.

La acelga a diferencia de otras verduras, tiene una diversidad limitada, esto lo verás reflejado en el poco número de variedades que se cultivan. Las acelgas se clasifican en función de su color, el tamaño de sus hojas y los peciolos o pencas. A estos se les ve el grosor de la penca y la recuperación cuando se corta las hojas.

 

Beneficios, propiedades y nutrientes

Las acelgas son verduras cuyas cantidades de hidratos de carbono son insignificantes, también de proteínas y grasas. Además su peso se lo otorga en gran medida su elevado contenido en agua, por esta razón, resulta una verdura poco energética. Sin embargo es un alimento rico en nutrientes reguladores como vitaminas, sales minerales y fibra.

En cuanto a verduras abundantes en folatos, las acelgas son una de las mejores, además tiene una cantidad sobresaliente de beta-caroteno y vitamina C. Las hojas exteriores de las acelgas suelen ser las más abundantes en vitaminas, los folatos por su parte, intervienen en la producción de nuevos glóbulos rojos y blancos.

También se conoce por fomentar la creación de anticuerpos en tu sistema inmunológico, como es un alimento rico en beta-caroteno el organismo lo transforma en vitamina A, a medida que lo necesites. La vitamina A es excelente para ayudar a la visión, el cuidado de la piel, el cabello, las mucosas, y huesos, además tiene propiedades antioxidantes.

Las acelgas a su vez, fomentan la elaboración de enzimas en el hígado y de hormonas suprarrenales y sexuales. Sus minerales abundantes son el potasio y el magnesio, también contiene sodio, yodo, hierro y calcio. Esto quiere decir que te aportará impulso para la actividad muscular normal, e interviene en el equilibrio del agua dentro y fuera de la célula.

Por otro lado también puede servirte para mejorar el sistema inmunológico, tiene un suave efecto laxante, y te puede ayudar al buen funcionamiento de la glándula tiroides. Esto quiere decir que indirectamente también interviene en varias funciones metabólicas, como mantener la temperatura del cuerpo y del metabolismo en general.

Además gracias al yodo que contiene es un gran alimento para consumir en estado de embarazo, ya que ayuda al crecimiento del feto y a su desarrollo cerebral.

Características

Las acelgas aunque tienen poca variedad tienen características notorias entre ellas, las variedades de acelga más conocidas y cultivadas gracias a su calidad y su gusto son la acelga amarilla de Lyon. Estas son de hojas grandes, onduladas, su color es de un verde amarillento claro, y su penca es de color blanco.

La penca de esta variedad de acelga suelen ser muy desarrolladas, pueden llegar a tener una anchura de hasta 10 cm. Estas son la variedad de acelga más comercializada en el mundo, por otro lado, existen las acelgas verdes con penca blanca llamadas Bressane. Las hojas de esta variedad son muy onduladas, son de color verde oscuro.

Lo más característico de esta variedad es su penca blanca, estas pueden tener de ancho hasta 15 cm. Estas verduras son cultivadas todo el año, sin embargo su consumo se recomienda que sea a finales del otoño y a principios de la primavera. En general puedes reconocer a una acelga por 4 características resaltantes.

Su forma, las hojas de las acelgas suelen ser grandes, con forma ovalada, ligeramente con forma corazonada. Las nervaduras son marcadas y nacen a la mitad del tallo, la penca es ancha, larga y carnosa. Otra característica es su tamaño, las acelgas suelen ser recolectadas cuando tienen un peso entre 750 gramos y 1 kilo.

Su longitud suelen ser entre 2 y 3 cm de altura, su ancho puede llegar a ser desde 15 a 20 cm, y las hojas también son un factor indicativo del momento de la cosecha. Las pencas suelen ser de gran tamaño, aproximadamente entre 3 y 4 cm de ancho y con 15 o 20 cm de largo, además son carnosas y suculentas.

Su color puede cambiar dependiendo de la variedad, sin embargo suelen ser de color verde oscuro, y verde claro llegando casi al amarillo. Las pencas son de color blanco generalmente, sin embargo las podrás encontrar de color crema, amarillo o rojo. Su sabor es similar al de las espinacas, pero a diferencia de este su sabor es muy suave.

Cómo elegirlas y conservarlas

Para seleccionar las acelgas, busca las que tengan sus hojas frescas, tiernas e intactas. Inclínate a elegir aquellas que presenten un color verde uniforme y brillante, y que tenga las pencas duras.

Las acelgas que tienen hojas muy grandes, ásperas o son de color verde amarillento y tallo fibroso quieren decir que la planta ya floreció o que está a punto de hacerlo, por lo tanto su sabor es muy amargo. No consumas ni elijas acelgas que tengas hojas blandas, marchitas, o que tengan evidentes marcas de daños causados por plagas.

Para conservarlas debes tener en cuenta que la vida de las acelgas es muy corta, por esta razón lo más recomendable es que las consumas 2 o 3 días después de su recolección. Si las guardas en el frigorífico, pueden durar un par de días más, otra opción para conservarlas es congelarlas, pero previamente tendrás que escaldarlas por 2 o 3 minutos en agua hirviendo.

Semillas y cómo plantarlas

Estas plantas son muy fáciles de cultivar debido a que soporta muchos tipos de clima. Aguanta temperaturas muy bajas sin que pierdan su calidad, y al mismo tiempo puede soportar climas de hasta 35º C, sin que se vea afectada. Lo más recomendable es que las cultives en suelos ricos en materia orgánica.

Ten en cuenta que es un cultivo que demanda una alta cantidad de nitrógeno, esto quiere decir que lo más recomendable es que pienses en planificar su inclusión luego de una leguminosa, como habas, lentejas o arvejas. Las siembra es directa, a chorrillo, debes deponer las semillas en hileras separadas a 40 o 50 cm, o con surco doble.

Cuando tus acelgas tengan de 5 a 6 hojas lo que debes hacer es trasplantarlas a un lugar con suficiente espacio para que crezcan sin problemas. Lo ideal es que cada una quede con una separación entre sí de 15 a 20 cm;  Su cosecha depende de la época del año que las cultives, sin embargo sus parámetros de crecimiento suelen ser los mismos.

Tardan en estar listas para su consumo tras 60 u 80 días, esto si las siembras en primavera, si decides sembrarlas en invierno tardan unos 90 a 100 días en crecer por completo.  El momento ideal para cosecharlas es cuando las hojas tengan un buen tamaño, puedes cortar las plantas enteras o solo las hojas externas.

Si te decides por cortar solo las hojas, podrás realizar dos o tres cortes más en un futuro, ya que las hojas seguirán desarrollándose si lo haces de esta manera. Debes tener cuidado al momento de cuidarlas con una de las enfermedades más comunes que atacan a las acelgas, la viruela, esta se presenta como pequeñas manchas de color amarillo o pardo.

También debes estar al tanto de cualquier posible plaga que quiera comerse tus vegetales, los pulgones, las orugas y el chinche verde común suelen adorar este tipo de vegetales, y por lo tanto si no los previenes, aunque sea con un preparado de ajo, podrían arruinar por completo tus acelgas.

5 recetas con acelgas

Acelga gratinada

  • Tiempo de preparación: más de 1 hora
  • Raciones por platillo: rinde para personas
  • Ingredientes para la preparación:
  • 250 g de acelgas frescas
  • 2 g de patatas
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • 30 ml de aceite de oliva
  • 4 g de sal
  • Para la bechamel:
  • 30 g de mantequilla
  • 10 ml de aceite de oliva
  • 40 g de harina
  • 325 ml de leche caliente
  • 4 g de sal
  • Una pizca de pimienta blanca molida
  • 50 g de queso rallado de oveja

Potaje de garbanzos con acelgas

  • Tiempo de preparación: más de 2 horas
  • Raciones por platillo: rinde para 4 personas
  • Ingredientes para la preparación:
  • 250 g de garbanzos
  • 200 g de hojas de acelga fresa
  • 50 de zanahoria
  • 50 g de puerro
  • 50 g de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 30 ml de aceite de oliva
  • 4 g de sal

Cuinat

  • Tiempo de preparación: más de 1 hora
  • Raciones por platillo: rinde para 4 personas
  • Ingredientes para su preparación:
  • 3 manojos de acelgas limpias y troceadas
  • ½ kilo de almortas
  • ½ kilo de habas peladas
  • 1 y ½ kilo de hojas de colleja
  • Aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimentón dulce
  • 2 cabezas de ajo
  • 3 ñoras
  • 1 manojo de hierbabuena
  • Agua

Acelgas arcoiris salteadas con jamón

  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Raciones por porción: rinde para 4 personas
  • Ingredientes para la preparación:
  • 50 g de acelgas arcoiris o normales
  • 10 g de jamón serrano
  • 1 diente de ajo
  • ½ limón

Patatas rellenas de acelga y queso

  • Tiempo de preparación: 1 hora
  • Raciones por porción: rinde para 2 personas
  • Ingredientes para la preparación:
  • 4 patatas, 1 manojo de acelgas frescas
  • 100 ml de nata líquida
  • 150 g de queso Gruyere
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Nuez moscada molida
  • Sal y pimienta molida al gusto
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